Palacio de la Aljafería
10 Agosto 2009
El Palacio de la Aljafería es la sede actual del Parlamento de Aragón y uno de los atractivos más desconocidos de Zaragoza. Se trata de un elemento clave en la arquitectura ibérica, ya que es de los pocos testimonios que nos han llegado de la arquitectura musulmana en el período de los reinos de taifas. A mitad del siglo pasado se encontraba en un estado totalmente ruinoso, pero las sucesivas intervenciones le han devuelto su actual esplendor. En realidad, su historia se fue desarrollando a lo largo de los siglos, y por tanto los estilos arquitectónicos varían mucho entre las diferentes dependencias.
Su elemento más antiguo es la llamada Torre del Trovador. Se trata de una atalaya que se situaba a las afueras de la ciudad,
y en torno a la cual se fue construyendo el actual palacio. Hoy en día aun se pueden apreciar en su base las piedras que formaban la primera construcción.
Con el paso de los siglos fue adoptada para distintos usos, entre ellos, cárcel del Tribunal de la Santa Inquisición, y es por eso que al visitar hoy su interior podemos leer en el yeso los testimonios escritos de quienes fueron encerrados en ella. Seguramente su huesped más famoso fuese Antonio Pérez, lo que dicho así puede que no impresione mucho por lo anodino del nombre -sin ánimo de ofender-, pero la lió parda el amigo…
Como anécdota curiosa, la Torre del Trovador es también el escenario de la ópera “Il Trovatore”, y en el parque anexo se puede recorrer, entre otros, el Paseo de Verdi.
Quizá la parte menos llamativa sea la conformada por el palacio cristiano medieval, y sin embargo, fue aquí a donde el Grial fue trasladado tras abandonar su secular refugio en San Juan de la Peña. Tras la conquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador la Aljafería fue ampliada con nuevas dependencias en cuya decoración ya se aprecian las primeras trazas del típico mudéjar aragones.
Pero la parte que sin duda llama más la atención es la que se levantó en el momento de máximo esplendor del reino taifa de Saraqusta por orden de su monarca Al Muqtadir, y en concreto su Salón Dorado, en el que se situaba el trono del monarca, muy cerquita de la mezquita y el mihrab.
Muqtadir, que se tenía por descendiente de los califas y rey absoluto del universo -esto no es una exageración-, fue quien bautizó la Aljafería como “Palacio de la Alegría”, mientras que su nombre actual proviene de su constructor, Abu Al Jafar.
Aunque gran parte de la construcción árabe que se puede apreciar hoy dia proviene de las sucesivas restauraciones, no es difícil distinguir aún entre ellos los elementos que nos han llegado del palacio original. Otros restos originales pueden verse en un pequeño museo visitable en las dependencias interiores.
La última parte a destacar en la Aljafería es la ampliación llevada a cabo en tiempos de los Reyes Católicos. El motivo del yugo y las flechas se repite constantemente en la decoración de los techos, asi como las piñas que adornan el Salón del Trono y que eran símbolo de abundancia y eternidad, si mal no recuerdo.
Zaragoza: La Seo
10 Agosto 2009
Construida sobre los restos de la mezquita, que a su vez fue construida sobre los restos del templo romano que presidía el foro, la Catedral del Salvador de Zaragoza, más conocida como la Seo, es un conglomerado de diferentes estilos arquitectónicos que son testimonio de lo dilatado de su historia. Su fachada principal, barroca en la actualidad, se alza junto al campanario, que tiene una altura de 90 metros y reminiscencias del antiguo minarete. Fue proyectado en el siglo XVII por Giovanni Battista Contini, pero él nunca lo vió terminado ya que nunca pisó Zaragoza…
En su fachada lateral se puede distinguir claramente el románico de la base del ábside, el mudéjar de su coronamiento y de la llamada “parroquieta” (una capilla funeraria auxiliar), el churrigueresco del campanario y el barroco de su chapitel. En resumen, un edificio para no perderse.
En su interior, en la sacristía, se guarda el olifante tallado en marfil de Gastón IV de Bearn, un personaje histórico más interesante que muchos salidos de las novelas, pero por desgracia (y una vez más) cuando yo la visité estaba cerrada, así que me quede con las ganas. Para la próxima.
Zaragoza: La Lonja
10 Agosto 2009
Y precisamente a instancias del arzobispo de la Seo -entre otros- se inició la construcción de la Lonja. El hombre andaba algo mosqueado porque los comerciantes de entonces tenían la costumbre de cerrar sus tratos en el principal templo de la ciudad, y claro, de mercaderes y templos algo cuenta la Biblia… en definitiva, que hacia el siglo XVI las mentes pensantes de la ciudad decidieron que ya era hora de que el dinero tuviera también su templo, y el resultado fue este, el edificio más importante del Renacimiento civil en Aragón. En su interior se puede ver la inscripción:













