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San Pantaleón de Losa

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San Pantaleón de Losa, se encuentra ubicada en la Peña Colorada, que curiosamente tiene forma de quilla de barco. Se encuentra situado en Burgos, en la Merindad de Losa, y casi limitando ya con el País Vasco, se accede al pueblo de San Pantaleón por la carretera BU-550 que parte de la localidad de Trespaderne.

IMG_3799La portada esta ligeramente apuntada y la forman cuatro arquivoltas, la superior formada por bolas, la inmediata inferior esta constituida por un ajedrezado, la siguiente es la más sugerente de todas, esta formada por un baquetón liso, pero que tiene cuatro figuras en su interior, las podemos ver gracias a unas especies de ventanillas por las que asoman cabezas y pies de estos extraños personajes. La cuarta y última, si que tiene baquetón liso, en esta ocasión sin sorpresas. La portada es lo más representativo de San Pantaleón, sobre todo por la presencia imponente y majestuosa de una gran estatua, al menos 1,80 metros de altura, el atlante. IMG_3797Justo encima del atlante hay una talla, que parece de distinta procedencia, se ha identificado como la Loba famosa de Roma, y para otros autores, es Sansón desquijando al león. Al otro lado lado de la portada, nos encontramos con otro elemento, si bien no tan espectacular como el atlante, igualmente representativo y único en el románico de la zona, nos referimos a esa especie de zigzag vertical. Para algunos representa el agua, el mar en definitiva, y para otros autores el rayo. En el capitel de al lado se ve una cabeza de animal con tres plumas en la parte superior, se supone que debajo hubo una estatua femenina a modo de cariátide, de la que no queda nada. Encima hay otro elemento digamos “de relleno” es un relieve de una figura que parece rezar, puede ser de origen romano.

Si el personaje del capitel superior, se quitase la mordaza de su boca, seguramente nos contaría los misterios de San Pantaleón, y quizás también nos hablase del Santo Grial, otra de las leyendas de San Pantaleón ¿realmente estuvo aquí? lo que sí es cierto es que próximo al templo esta el pueblo de Criales (Grial) y en la lejanía se divisan las formas de la sierra Salvada. Los templarios, según los estudios griálicos, custodiaban este objeto, el Grial, en un lugar conocido como Mont Salvat. ¿Dónde está la Sierra Salvada?: Al norte de San Pantaleón de Losa. José de Arimatea, recogió la sangre de Cristo en la misma copa en la que celebró la última cena. La misma copa que 900 años más tarde un peregrino jacobeo usó para recoger la sangre licuada que provenía del martirio de San Pantaleón, muerto sobre el año 300.  El guía de la ermita, además de ejercer de fotógrafo eventual para dejar constancia de mi paso por estos lugares, también me contó una leyenda, según la cual cuando los habitantes de Hierro, aldea cercana, se decidieron a abandonarla definitivamente, fueron hasta Criales. Sea historia o tan sólo leyenda, el relato constituyó el colofón perfecto para este epílogo a mi búsqueda del Grial.

IMG_3798Encima de la portada hay una ventana con pequeñas columnas adosadas (como las que veremos en el ábside), de todas ellas sobresale el capitel que representa a Adán y Eva, junto con un búho. Se puede aseverar que por la iconografía tan especial de San Pantaleón, tiene una de las portadas más interesantes del románico castellano. San Pantaleón de Losa, es un templo atípico, debido a dos causas principales, la primera es el fuerte desnivel donde se ubica, y la segunda es debida a la gran cantidad de ampliaciones y modificaciones que ha sufrido a lo largo de su historia. El templo original constaba de nave única, ábside semicircular, amplio presbiterio con espadaña de dos cuerpos alzada sobre el arco triunfal y portada. La bóveda del ábside es de horno, mientras que la nave presenta cúpula sobre pechinas. El ábside es de forma semicircular formado por cinco paños, debido a la nave adosada al muro, en la actualidad podemos contemplar tres ventanas, la otra queda semi oculta en la pared, curiosamente conserva un grifo en muy buen estado de conservación. gracias a lo escondido que queda. IMG_3807El ábside esta anillado por don impostas de baquetón liso, una a la altura de las basas de las columnas de las ventanas, y la otra a la altura de los cimacios. En origen el ábside estaba coronado por 16 canecillos todos con forma de proa de nave, excepto uno con forma de barril. Los capiteles de los fustes del exterior están rematados con capiteles de motivos florales frutos. Los ventanales son magníficos, arco de medio punto con abertura de forma polilobulada, los famosos y misteriosos enterrados, y capiteles de nudos, grifos enfrentados y el hombre que se tapa la boca con ambas manos. 

IMG_3800En el interior hay una inscripción de consagración que data del año 1.207, primero del pontificado del obispo de Burgos Don García Martínez de Contreras, que se considera coetánea a la construcción. Posteriormente se le añadió la nave norte, ya en estilo gótico, y también se realizaron el coro de madera y el baldaquino que custodia el sepulcro, donde se supone descansan los restos del santo. En el templo hay varios desniveles, todos ellos salvados por tramos de escaleras.

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San Pantaleón fue médico a las órdenes del emperador Valerio Maximiano, y cuentan que se convirtió al cristianismo, se encontró con un joven que había muerto por la mordedura de una serpiente venenosa y pronunciando el nombre de Jesucristo, resucitó, al tiempo que moría la serpiente venenosa. Este es su famoso milagro, que está representado en tres capiteles del templo. San Pantaleón sufrió martirio en el año 305, y fue dura su muerte, ya que intentaron matarle de seis maneras diferentes, con fuego, plomo fundido, ahogándolo, tirándole a las fieras, torturándole en la rueda y atravesándole con una espada. Todas las vicisitudes que soportó San Pantaleón, están reflejadas en los capiteles del templo, tanto en el interior, como en el exterior. Finalmente murió decapitado y dicen que, en lugar de sangre, de sus venas manó leche. Como curiosidad, una porción de la sangre del santo se conserva en el interior de una ampolla en el altar mayor del Real Monasterio de la Encarnación, en Madrid. Anualmente, viene produciéndose el fenómeno de la licuefacción de la sangre del santo (durante el resto del año se encuentra en estado sólido), y sucede el día de la víspera de su martirio, concretamente el 26 de julio. Cuando la sangre ha tardado en solidificarse, ha sido mal presagio para la humanidad, así ocurrió, durante las dos guerras mundiales.

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